Muchos diplomáticos, el jefe de la misión de los cascos azules, Edmond Mulet, que amenazó con dejar el país si no se respeta la voluntad del pueblo y EEUU, que advirtió de la inconsistencia de los resultados, han puesto en duda estas elecciones que colocan al país al borde del precipicio.

Pero en un país en el que es imposible conocer el número de muertos que dejó el terremoto, las víctimas del cólera o el número de desplazados que dejó el sismo, pocos creen en que se puedan solucionar de forma pacífica las diferencias.

La que estalló está semana en todo el país paralizó varias ciudades, obligó a cerrar los aeropuertos y redujo durante varios días la capital a una ciudad fantasma tiznada por el negro que dejaron las miles de barricadas y neumáticos que comenzaron a arder, nada más conocerse los resultados.

Saben que matándome es la única forma de destruirme

Horas después de esta entrevista Martelly confirma que no participará en el recuento de votos ni en la revisión de actas, que considera una trampa.

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http://www.elmundo.es/america/2010/12/12/noticias/1292176151.html